martes, 8 de julio de 2014

3. El verano ( I )

Cada noche de verano recuerdo por qué lo odio.
Siendo una persona activa, continuamente ociosa y sin mucho tiempo para más, al llegar el verano y sus noches retomo sentimientos dejados en septiembre, además de demasiados recuerdos. Melancolía, esa jodienda de sentimiento, la sensación de perder el tiempo continuamente, el arrepentimiento…qué de mierda en un momento para una cabeza acostumbrada a los tumbos.
Y lo de siempre…¿qué me falta? ¿qué es?…lo sé de sobra pero no muevo un dedo, hasta que llegue el día en que todo reviente y tenga que disculparme con demasiadas personas, porque ahí abriré la boca para no callarme hasta que mi conciencia me libre de tanto veneno.
Mientras tanto, objetivamente me preparo para ese momento, de buena manera, pero sigue sin llenarme, demasiado exigente soy ahora con demasiadas cosas y, depende del qué, conmigo mismo. Eso sí, cambian los focos de exigencia a valores cada vez más tangibles…… ¿o quizá no?


Bah…seguiré en mi burbuja ya conocida un verano más hasta que la humanidad implosione de una puta vez. Traedme unos fideos chinos mientras, que la madrugada me da hambre.

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