sábado, 11 de octubre de 2014

16. Vietnam

Ignorante de mí, osado de mí, pensaba que ya era consciente de todo.
La esfera de bienestar se rompía, volvía al acantilado, dentro y fuera de mi consciencia. Ya había jugado antes en terrenos pantanosos, con más en contra que a favor y con las circunstancias hilando demasiado fino, pidiendo que estés con mil ojos incluso durmiendo, en plena guerra, en un Vietnam lluvioso y jodido como ninguno. Lo bueno es que hasta en el Vietnam bélico y pantanoso sale el sol, formando sombras largas y afiladas.
Demandaba tiempo y ahora lo tengo. Ante la falta de efectivos creo que ya tomé las decisiones pertinentes siendo estas las adecuadas. Necesito ponerme en marcha para poder adentrarme en la maleza, pero quizá esta no me espere y me pille con la defensa baja. De nuevo actuará doña fortuna, el factor que siempre escapa a mi control, vaya.


A veces creo que sigo de vacaciones, osado de mí diré que la vida no me ofrece dificultades reales, hasta ahora, que mi único objetivo es aguantar el presente, pues el futuro ya llegará. Joder, todo llega.

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